jueves, 13 de abril de 2006
Hace unos 4500 millones de años, según algunas teorías, un asteroide gigante chocó con un objeto incluso más grande, creando Mercurio y arrojando material al espacio.




Con la ayuda de nuevas simulaciones informáticas, los científicos han examinado estas evidencias de colisión para sugerir porqué el planeta más cercano al sol es más denso de lo previsto y explica cómo restos del impacto acabaron por llegar a la Tierra y Venus.

Plutón y sus lunas también se piensa que han sido creados por un impacto , al igual que la Luna.

En el caso de Mercurio, la idea de una colisión se basa en el hecho de que el rocoso planeta contiene más metal del esperado para su tamaño. Y hasta estas simulaciones "no estábamos seguros por qué tan poco de las capas externas del planeta volvió a la superficie tras el impacto" comentaba Jonti Horner del Physikalisches Institut en Berna, Suiza.
El equipo de Horner observó el comportamiento y la composición de dos cuerpos en colisión. Que concluian con la creación de un cuerpo similar a mercurio y un manojo de fragmentos que se escapaban de la gravedad del planeta.

La simulación entonces siguió la trayectoria de las partículas expulsadas durante varios millones de años hasta que los pedazos cayeron en otros planetas, fueron expulsados del Sistema Solar interno, o cayeron en el sol.

El programa demostró que se tardaría hasta 4 millones de años para que la mitad de las partículas volvieran a Mercurio, si es que volvían todas. Llegados a ese punto, sin embargo, muchos de los restos habrían sido desplazados por la radiación solar, explicando porqué Mercurio conservó mucho menos material en sus capas externas.

En la simulación, algo del material expulsado también aterrizó en nuestro planeta y en Venus, aunque nunca se ha encontrado un meteorito procedente de Mercurio


Noticia Original: Space.com
Comentarios