domingo, 12 de noviembre de 2006
Los ingenieros están trabajando para recuperar las comunicaciones con la nave Mars Global Surveyor de la NASA, en el décimo aniversario de su lanzamiento, el 7 de noviembre de 2006.


Recreación artística de la MGS. Crédito de la imagen: NASA/JPL
Esta nave es la más vieja de las cinco naves que la NASA tiene activas en órbita alrededor del planeta rojo. Su misión original era examinar Marte durante un año marciano completo, cerca de dos años terrestres. Una vez pasado ese tiempo, y considerando todos los descubrimientos que había realizado, la NASA extendió la misión varias veces, la más reciente el 1 de octubre de este año.

El orbitador ha funcionado durante más tiempo que cualquier otra nave enviada a Marte. Ha enviado más información sobre Marte que todas las anteriores misiones juntas y ha durado lo suficiente como para ver llegar a otros tres orbitadores: la Mars Odissey y la Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA y la Mars Express europea. Entre muchos otros descubrimientos, la Mars Global Surveyor ha encontrado muchos barrancos jóvenes aparentemente cortados por flujos de agua, ha descubierto depósitos de minerales relacionados con el agua que se convirtieron en objetivo del robot Oppotunity, ha cartografiado topograficamente el planeta y ha examinado muchos sitios potenciales de aterrizaje en Marte.

El 2 de noviembre, una órbita después de que se le hubiesen enviado unos comandos para una maniobra de rutina consistente en mover los paneles solares, la nave informó de que el motor que mueve uno de los paneles había tenido errores. El software de la nave respondió acorde el programa, pasando a usar un motor y una circuitería de reserva para ese panel.

Después de esas indicaciones de dificultades, no se pudo contactar con la nave durante dos días, el 3 y 4 de noviembre. Se recibió una señal de la nave el 5 de noviembre durante cuatro órbitas diferentes, pero no transportaba ningún dato de la nave. La frecuencia de la señal indica que la nave ha entrado en modo seguro, un estado preprogramado de actividad restringida en el cual espera instrucciones de la Tierra.

No se recibieron señales en las siguientes órbitas, el y 5 y el 6 de noviembre. Los ingenieros han llegado a la conclusión de que la nave ha ejecutado una respuesta preprogramada adicional, diseñada para ayudarla a sobrevivir cuando detecta que un panel solar se ha atascado. La nave gira ese panel hacia el Sol para mantener su suministro de energía y rota el resto de la nave en la misma dirección, con lo que las comunicaciones con la Tierra se vuelven menos efectivas.

“La nave tiene muchos sistemas redundantes que deberían ayudarnos a devolverla a un funcionamiento estable, pero antes debemos reestablecer las comunicaciones”, dice Tom Thorpe, director de proyecto para la Mars Global Surveyor en el JPL de la NASA, en Pasadena, California.
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